¿Tienes sensaciones de malestar, enfado y hartazgo con frecuencia?

 

Las emociones siempre nos dan información y tratan de decirnos algo importante sobre nosotros y nuestro entorno.

En concreto, detrás del enojo se esconden nuestras verdaderas necesidades.

Y es clave que puedas escuchar esa necesidad, porque el enfado sostenido en el tiempo puede provocar inflamación en tu cuerpo. Es por ello que es tan importante identificar si esta es una emoción frecuente para tomar acción.

 

Te menciono algunas razones por los que tu nivel de enfado puede estar elevado:  

  • Reflexiona cómo has dormido las pasadas semanas. El sueño es una actividad fundamental para nuestro bienestar físico y emocional.
  • Tomate un momento para conectar contigo y escuchar tu mente. La razón por la que muchas veces nos enfadamos es por la historia que nos contamos. ¿Qué pasaría si pudieras observar ese hecho desde otra perspectiva?
  • Reflexiona si estas sobrecargad@ de actividad y dedica un tiempo a analizar de que te puedes desprender.
 

¿Que puedes hacer para trabajar el enfado?

  •  Escucha y descubre lo que te quiere decir, el “porqué y para qué te sientes así”.
  • Pregúntate ¿De qué pensamiento o actividad me tengo que liberar? ¿Qué necesito enfrentar? ¿Qué puedo aprender?
  • Escribe en una libreta todas tus reflexiones en relación a esta emoción. Te liberará y ayudará a verlo con otra perspectiva.
  • Empieza una rutina de ejercicios.
  • Empieza una rutina de mindfulness.
  • Habla de este sentimiento con un profesional.